Con esa mezcla de ingenuidad y picardia...

jueves, 19 de abril de 2012

LAS PIN UPS EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


No hay nada mas emblemático de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, que las chicas PIN-UP. Fueron creadas por los ilustradores mas creativos de las revistas americanas, con motivo de subir la moral a las tropas que luchaban en Europa o el Pacifico. Sus bonitas siluetas podían verse en los costados de tanques, camiones o calendarios, pero los pilotos militares llevaron el arte de las PIN-UP a su edad de oro al pintar estas estupendas chicas en sus aviones (conocido como Nose Art) y hasta el gobierno encargo carteles para alentar a sus soldados. Los carteles mas famosos por su calidad, fueron los de los ilustradores Elvgren Gil y Alberto Vargas, y sus famosas "VargaGirls" sacados de las páginas de la revista Esquire. 

To pin up” significa "colgar, pinchar o clavar en la pared", y la mujer pin up está en las paredes; ella es la deseada chica del calendario, de los anuncios, del cartel desplegable o las páginas centrales de la revista. Ahora nos resulta extraño que en esa época tan conservadora se permitiera ese arte de tan dudosa moral y la respuesta es sencilla: los directos "beneficiarios" eran los soldados estadounidenses, a quienes se les llegó a instruir en la “difícil” forma de exponer en sus cubículos, aviones de combate, trincheras, de manera oficial las ilustraciones de sus chicas preferidas a través de comunicados oficiales y transmisiones de radio se les enseñaba a ubicar lo mejor posible los calendarios, tapas de revistas o carteles. 

Estas chicas eran las "chicas" de los soldados y eran las que estaban a la vista mientras que las "novias oficiales" se quedaban para la intimidad. 











martes, 17 de abril de 2012

PIN UPS DECADA DE LOS 40

Es en la Década de los 40 cuando este fenómeno llega a su máximo auge, Las fotos y dibujos de chicas Pin-up se encuentran en todas partes, las taquillas de los soldados, los garajes mecánicos, los cuartos de los adolescentes... 

Es en 1941 cuando a las ilustraciones o fotografías de estas sugerentes chicas se les conoce con el término inglés pin-up y a las modelos como pin-ups girls.






Las actrices de cine empiezan a posar en actitudes provocativas, contribuyendo a aumentar el impulso de las pin-ups dibujadas, que pasan a ser de carne y hueso en las fotografías de Rita Haywort, Betty Grable, Mae West y un largo etc... 


Al terminar la segunda guerra mundial, el movimiento pin-up se había consolidado ya como una forma nueva de arte, en la que talentosos dibujantes como Elvgren pusieron su talento al servicio de este tipo de ilustración. 

Las pin-ups comenzaron a representar otros valores diferentes, a pesar del erotismo de las imágenes, las ilustraciones ofrecían una imagen de la mujer decidida e independiente, comienzan a realizarse unas pinturas con un contenido sexual mucho más explícito, en las que la mujer se convierte en un objeto de deseo. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, las ilustraciones de las pin-ups girls tenían el principal objetivo de subir la moral a los soldados norteamericanos. Las imágenes de estas chicas aparecían en los tanques, camiones y aviones militares y hasta el gobierno encargó carteles que los soldados se llevaban al frente. 

De hecho, "pin up" significa colgar en la pared y es que el principal destino de las ilustraciones era terminar en el interior de los aviones de combate o en las paredes del cubículo en el que el soldado norteamericano descansara.


En pocos años y para los + atrevidos, la mujer pasa de enseñar un tobillo a insinuar toda su anatomia. Comienza la era de las Pin Ups...


lunes, 16 de abril de 2012

ARTE PIN UP, LOS INICIOS DE TODO

A principios del s.XX, en una sociedad cuyas estrictas reglas de comportamiento posicionaban la sexualidad como algo que debía ser reprimido y censurado, el simple hecho de que una mujer mostrara en público los tobillos era considerado prácticamente un escándalo.


Es en ese contexto cuando surge el arte "burlesque" en el que se reflejaban bellas mujeres dibujadas que de esa forma se saltaban los tabúes de la época, considerándose un tipo de arte más. Es en este momento cuando surgen las primeras precursoras de las Pin-ups. 

Las primeras pin-ups girls fueron actrices del siglo XIX que utilizaron sus fotografías para promocionarse y aumentar su popularidad. Estas fotografías solían colocarlas en sus camerinos, en los marcos de los espejos, o utilizarlas como tarjetas de visita o de negocios. 

Pero también en el siglo XIX algunos ilustradores comenzaron a dibujar bellas jóvenes que, a pesar de sus poses inocentes, o incluso recatadas, desprendían cierto erotismo. Uno de los artistas más destacables de esta época fue Charles Dana Gibson (1867-1944), colaborador, y después director, de la revista LIFE. Su "Gibson girl" se convirtió en una verdadera celebridad y el primer arquetipo de belleza femenina estadounidense. 

A finales del siglo XIX París marcaba al ritmo del arte. Eran los años en que Jules Chéret y Alphonso Mucha inventaban los pósters del Art Nouveau en París, los años de las postales "picaras" del austríaco Raphael Kirchner. Una época en que el arte y la propaganda se fusionaban con la mujer como modelo. A la estela de la vieja Europa, el nuevo continente veía como el puritanismo victoriano entraba en crisis. Un tal Charles Dana Gibson creó la llamada "Gibson Girl"; un nuevo arquetipo de mujer que inundó las revistas combinando decencia y picardía. Pero además de Gibson la tierra del tío Sam alumbró a otros dos iconos del glamour; Howard Chandler Christy y Harrison Fisher. Sus trabajos para la creciente industria de la publicidad siguieron preparando el camino para lo que en un futuro conoceríamos como pin-ups. 

Con la llegada del siglo XX el calendario ya era la forma de anuncio más extendida en EEUU (pin-up quiere decir "colgar en la pared") y en 1904 

Angelo Asti dibujaba la primera "pretty girl" para "Brown & Bigelow" (el gigante de la edición de calendarios). La nueva ola seguía creciendo y ni la "Sociedad para la Supresión del Vicio de Nueva York" podía pararla. En 1913 censuraron un desnudo de Paul Chabas, "September Morn", pero aún así la imagen siguió ilustrando miles de calendarios, cajas de bombones y postales. Con los maravillosos años '20 llegó la edad dorada de la ilustración. El Art Déco ensalzó el desnudo romántico, la nueva industria del cine encendió el apetito del público por las revistas de héroes del celuloide y los editores, liberados de viejos tabúes, se peleaban por los mejores artistas. Durante los felices 20, en una sociedad ya mas liberada, algunas publicaciones novelescas incorporaban en sus paginas dibujos eróticos o bondages de corte suave en las cuales el movimiento pin-up comienza a tomar una forma mas definida, y a principios de los 30 artistas como George Petty dibujan ya calendarios con chicas en paños menores que muy pronto adornaran los garajes de medio mundo. Es en esta década cuando una revista "Esquire" comienza a publicar regularmente dibujos de pin-ups realizados por múltiples artistas.Sin pensarlo comenzaba la era de las pin-ups... aunque no se fijaria esta expresión asta las décadas de los '40 y '50...


domingo, 15 de abril de 2012

QUE DURO ES SER UNA PIN UP


Pero de las de verdad, de las de mi época; no como ahora, que se piensan que con levantar la pierna y ponerse un rulo en el flequillo lo tienen todo hecho.



Es duro sí, te lo digo en serio, sin exagerarte ni un poquito. Duro y doloroso. Que sí, que sí.

O tú dime a mí que no duele estar todo el día sobre unos tacones imposibles, haciendo posturitas más imposibles aún... Porque esa es otra. Hoy en día se creen que con tumbarse con un corse, apoyar las piernas en lo alto de una pared y mirar a cámara poniendo boquita de piñón es suficiente. Ah! bueno!, y si se hace el increíble esfuerzo de ponerse un trajecito de militar ya eres la bomba!

No hija no. Así no son las cosas. Cuánto daño ha hecho el intrusismo a la profesión.

Ya pasaba en mi época sí, lo del intrusismo, digo. Aparecía cualquier nueva actriz con su superhéroe de alfiler en la corbata y medio pelo y se hacía cuatro fotos (que por supuesto financiaba el susodicho) con más intención que talento. Porque no nos engañemos, para esto hace falta talento. Que sí, que sí.

O tú dime a mí que no es talentoso arquear la espalda como lo hacíamos, con esos trajecitos con sombrerito a juego (porque el sombrerito era esencial) y con una sonrisa de oreja a oreja. Y una mirada... una mirada... era muy importante la mirada en mis tiempos. Porque con esa mirada tenías que decir: "eh monada, me gustan los hombres que usan esta espuma de afeitar (o beben esta cerveza, o llevan estos zapatos...) casi tanto como comer con los dedos". Era difícil sí. Que sí, que sí. Sobre todo porque tenías que poner cara de tonta adorable. Éramos muy buenas actrices. Las de mi época. Unas profesionales, que sí que sí.

Ahora creo que se cotiza mucho eso de llevar uno o varios tatuajes. Hay que ver ¿eh?. Con la de talquistina que me habré echado yo en mi vida para que no se me notara ni la más mínima marquita (bueno, que yo no tenía ni una ¿eh? que yo usaba la talquistina solo para unificar el tono y porque te dejaba la piel muy suave, no te vayas tú a pensar). Y ahora fíjate, cuanto más decoradas mejor; que si en la espalda, en la pantorrilla, en los brazos... ¡hasta en los pechos!. Cuánto daño ha hecho el intrusismo a la profesión.

Si Betty, la gran Betty, levantara la cabeza y viera lo que se hace hoy en día... si viera a esas niñas delgaduchas, que las únicas curvas que lucen son las de la silicona que se inyectan... si hasta se les notan las costillas!! con lo que nos cuidabamos nosotras. Si Betty viera a esta... Rita! Rita? bueno, la que se divorció del bicho raro este que tiene un ojo de cada color... Dita! eso Dita!, bañándose en copas de champagne con una falta de gracia proporcional a su exceso de carmín... ay Betty! menos mal que ya no estás para verlo (en el buen sentido, que parece que una se alegrara y eso si que no, que Betty era nuestra gurú del pinuptismo). Pero si hasta a una ardilla con zapatos rojos de tacón metida en un cubo de fregar he visto yo más hermosa y glaumourosa que a la Dita esta!

Cómo cambian las cosas con el paso del tiempo ¿eh? porque a nosotras, a las de mi época, nos tocó abrir ese camino que ahora frecuentan las tatuadas flacuchas, nos tocó hacer equilibrios con sueldos mínimos, luchar contra el machismo, contra la promulgación de la moral de las señoras "de bien" (que luego eran las más putas, eso no ha cambiado) y luego contra las feministas. Quién me lo iba a decir. Que si éramos mujeres objeto, que si no nos valorábamos, que si quemáramos nuestros sujetadores... Pero vamos a ver, ¿por qué iba a quemar yo mis sujetadores con lo bonitos que eran y lo que me habían costado? ¿no trataba todo eso de luchar porque la mujer consiguiera lo que quería y fuera feliz? pues yo era feliz con mis tacones, mi carmín y mi talquistina...

Que sí, que sí. Sí que han cambiado los tiempos. Y si no mírame a mí. Con mi pielecilla arrugada (menos que muchas eh?) y mis zapatillitas de estar por casa en lugar de los tacones. Porque eso es lo más duro, que sí que sí. Ni las posturas, ni la sonrisa, ni los trajes, ni el sueldo irrisorio que cobrábamos, ni siquiera pelearse con las militantes del feminismo mal entendido... lo más duro es cuando los tobillos ya no te aguantan, y te crujen las rodillas, y al corsé le sobra espacio donde no debe y aprieta donde no tiene que apretar. Y entonces tienes que bajarte de los tacones, y comprarte las zapatillitas más bonitas que veas (si tienen plumas mejor), y una batita digna a juego. Y entonces toca sentarse con una copita de anís a rememorar aquellos maravillosos años, a acordarse de Betty, a sonreir con un pelín de tristeza mientras repasas tu colección de frasquitos de perfume francés y a meterse con esa Dita y con las tatuadas flacuchas... con algo de razón, pero también con mucha envidia.

Ay hija... que duro es ser una PIN UP